Mensaje SOS en el mundo de la comunicación

Hace ya varios días que llevo pensando y preocupado por una cosa. No es otra que la situación en la que se encuentra este mundo, el de los medios de comunicación. Desde hace bastante tiempo, concretamente desde que se viene hablando de esta crisis económica y su destrucción de empleo. Son muchos los sectores que vemos cómo están cayendo, uno tras de otro. Y, por supuesto, éste es uno de ellos.
Tal vez, de cara al público o la galería, no parezca tan grave, ya que siguen viendo los mismos canales de televisión, leyendo los mismos periódicos excepto alguno que ha cerrado de carácter gratuito o escuchando las mismas emisoras de radio. Pero puedo asegurar que son muchos los trabajadores que se han ido a la calle. Y no hablo de medios de Sevilla, Madrid, Zaragoza o Asturias -que también-. Hablo de compañeros de aquí mismo, de Guadalajara. Hemos visto cómo una gran cantidad de trabajadores ya han sido víctimas de la crisis y sus contratos se han finiquitado. O bien porque terminaba y no se lo renovaban -lo cual influye en el trabajo del resto de compañeros porque tienen que soportar esa carga de trabajo, ya que eso se sigue exigiendo- o bien porque se decía «señores, tenemos que reducir puestos de trabajo».
Aseguro que son bastantes las personas y me da mucha pena. Me da pena porque estamos dentro de un círculo peligroso. Como decía hace unas líneas, se reducen plantillas y el ritmo de trabajo sigue siendo el mismo. Mismo producto pero con menos personal. Y esto es peligroso porque lo que se hace es sobrecargar al trabajador con un volumen que, aunque llegue a realizarlo en el horario establecido, seguramente el resultado es doblemente negativo: puede bajar la calidad informativa (algo con lo que hay que tener especial interés) y provocar estados psicológicos agotadores.
Puedo asegurar que no estoy exagerando en nada porque conozco personas que se encuentran en esta situación. Hay veces que miras a la cara a los compañeros en alguna rueda de prensa y no hace falta que digan nada. Eso sí, también tengo que decir que se toma con ‘humor’», un humor negro y sarcástico típico de esta profesión. Como dice el chiste preguntándose si el próximo «¿seré yo? ¿seré yo?». Pero no es para reírse.
Hay que reducir gastos y eso siempre pasa por trabajadores. Sueldos que no se pueden asumir. Sin embargo, cuando venían bien dadas y las instituciones públicas no se cortaban en introducir publicidad institucional o las constructoras se hinchaban a insertar anuncios sin conocimiento, uno tras otro; el sueldo de los redactores, cámaras y demás técnicos eran precarios, echando muchas más de las 40 horas semanales en su trabajo. Ahora que vienen torcidas no se pueden hacer cargo de esos salarios bajos, quienes lo cobran.
Y estoy seguro que alguno de ustedes podrá decir que para eso tenemos una asociación de la prensa y están los sindicatos. Tal vez, sin embargo la realidad que yo veo es que por muchas concentraciones que se propongan son pocos los que acuden. Unos por temor a represalias, otros porque tienen que trabajar; y también están los escépticos que ven que eso no tiene ningún efecto ni en la sociedad, ni en lo que se tiene que solucionar. Además, y para más inri, también está la segunda parte, como es que no se permita cubrir el tema en cuestión. Por lo tanto, si no ha salido en los medios de comunicación no ha existido.
Es triste pero cierto. Con esto, lo que quiero decir son varios mensajes. Uno, a la sociedad, en este caso a los lectores para que valoren el trabajo de las personas que están al pie del cañón en esta profesión que está sufriendo en silencio los efectos de la crisis de una manera salvaje. Otro mensaje dirigido a los trabajadores, tened paciencia y recordar que no tenéis la culpa porque estoy seguro que si prescinden de vosotros no será por vuestro empeño en hacer un buen trabajo, todo lo contrario. Y, por supuesto, a las empresas les invito en hacer una reflexión y pensar que los periodistas y trabajadores no tienen la culpa de la crisis. Que las soluciones tal vez podrían venir por pedir ayudas a quienes pueden otorgarlas, al igual que hacen otros sectores. Que se reúnan y piensen en encontrar esas soluciones tan necesarias para los empresarios como trabajadores.

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Acerca de @jtrifero

Periodista. (Zaragoza, 1979). Estudié y crecí en Zaragoza. Me licencié en Periodismo (2004) y tengo un Máster de Gestión de la Información en la Organizaciones (Universidad de Murcia, 2011). Actualmente con el Doctorado sobre Periodismo de Datos y Big Data. Profesionalmente he trabajado en diversos medios de comunicación como Radio Ebro, Cadena SER Fraga y Calatayud, El Pueblo de Ceuta, Punto Radio Guadalajara Popular TV y Cadena COPE Guadalajara, El Faro de Murcia, Radio Águilas y, actualmente, La Opinión de Murcia.
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